domingo, 6 de noviembre de 2011

vicios...

         Tengo el vicio de reírme sola mientras recuerdo tonterías.
El de caminar sonriendo, sobre todo después de ver a alguien especial.
De escuchar la misma canción muchas veces, de tranquilizarme gritando.
De escribir frases sueltas y pensar que algún día alguien las dirá.
El vicio de hacer lo posible para sentirme mejor.
El de no sentirme mal cuando estoy triste, sino el de disfrutar un poco de la tristeza.
El vicio de soplar al aire cuando hace frío.
El de dormir y soñar rarezas, soy capaz de inventar otro mundo.
El vicio de fallar en cosas fáciles y acertar las difíciles, una y otra vez.
El vicio de creer que las buenas amistades perduran.
El vicio de pensar que todo puede ir a mejor.
El vicio de aferrarme a lo que siento.
El de sentarme atrás en el coche y pensar en nada.
Tengo el vicio de siempre creer que no me van a fallar.
Y el de empezar las cosas por su final.
No existe ningún mundo real en el que todo sea perfecto, puedes sentir ilusiones alucinantes, poder olvidar cosas en cuestiones de segundos por horas, días, semanas o incluso meses, podríamos hacer creer al mundo que todo puede ser como uno quiere que sea, pero nada es nunca perfecto