A veces necesitamos perdernos para saber a quién echamos de menos. A veces necesitamos huir para averiguar cuántos se preocupan por encontrarnos. A veces necesitamos salir corriendo para ver quién esta dispuesto a seguirnos.martes, 29 de noviembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
Y entonces por mi mente se cruzó esa idea espeluznante que me dolió hasta el alma. La idea de ser lastimada nuevamente, de ser decepcionada, y el miedo se apoderó de mí. Porque cuando te hieren, la marca perdura. La cicatriz aún se nota a pesar de que la herida haya sanado. Y el miedo a que lo vuelvan a hacer, aparece a cada rato, en cada mirada, en cada te quiero.
Ahora mismo, disfruto todos los buenos momentos que me das, aunque tambien existen las nuevas posibilidades ...
lunes, 21 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
Debo Confesar Que…
Cuando estoy incómoda cojo el movil y hago como que hago algo.
Que… Tengo un amor inolvidable y un secreto inconfesable.
Que… Tengo un amor inolvidable y un secreto inconfesable.
Que… En mi mente planeo conversaciones que nunca se van a llevar a cabo.
Que… Odio cuando me dicen “te extraño”, y no hacen nada para verme.
Que… Yo también dije “me alegro por tí” y por dentro me moría de tristeza.
Que… Yo también tuve un nudo en la garganta cuando me enteré de algo, y tuve que fingir que todo estaba bien.
Que… Cuando no entiendo lo que alguien me esta diciendo, sonrió hasta que se calle.
Que… Yo también tuve un ataque de sinceridad y luego dije: ¿Paraqué lo dije?.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Sabes a donde van las palabras que no se dijeron? A donde va lo que quieres hacer y no haces? A donde va lo que quieres decir y no dices? A donde va lo que no te permites sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos, se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no dices te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.
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