martes, 29 de julio de 2014

Cerrando Círculos (Paulo Coelho)


Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!


lunes, 23 de junio de 2014


Hace algún tiempo solía dividirme en innumerables personas. Fui sucesivamente, y sin que una cosa estorbara a la otra, santo, viajero, equilibrista.
Para complacer a los otros y a mí, he conservado una imagen doble. He estado aquí y en otros lugares. He criado espectros enfermizos.
Cada vez que tenía un momento de reposo, me asaltaban las imágenes de mis transformaciones, llevándome al aislamiento
. La multiplicidad se lanzaba contra mí. Yo la conjuraba.
Era el desfile de los habitantes desunidos, las sombras de ninguna región.
Ocurría al final que las cosas no eran lo que yo había creído.
Sobre todo, me ha faltado entre los fantasmas aquel que camina sin yo verlo.

Tal vez el secreto de lo apacible esté allí, entre líneas, como un resplandor innominado, y mi soberbia injustificada ceda el paso a una gran paz, una alegría sobria, una rectitud inmediata.
Hasta entonces.


Rafael Cadenas

domingo, 27 de abril de 2014


Me encantaría dormir contigo, para recostarme simplemente a tu lado , dormir en tu pecho mientras acaricias mi cabello . Me gustaría perdernos entre la oscuridad de la habitación mientras nos deleitamos con sentir la piel del otro. Sin la necesidad de pronunciar palabras alguna mientras disfrutamos del inmenso silencio que dice tanto y nos llena el alma. Se trata de ser cómplices de descubrir una nueva manera de hacer el amor sin necesidad del sexo ..

miércoles, 23 de abril de 2014

La inteligencia y la estupidez no son energías separadas.
El hombre puede ser estúpido,pero no pienses que eso es una desgracia.
En la superficie parece que es una desgracia,pero oculta bajo ello hay una gran gloria,un gran esplendor que puede descubrirse.
Pero la sociedad quiere que seas estúpido.Nadie quiere que seas inteligente.
Todos te condicionan para que seas estúpido,las personas estúpidas son obedientes.
Las personas inteligentes empiezan a pensar por su cuenta;empiezan a convertirse en individuos.
Empiezan a tener su propia vida,su estilo de vida,su propia manera de ver,de ser,de crecer.
Ya no forman parte de la masa,no pueden.
La masa no quiere que nadie sea más que la "persona corriente";está en contra de que alguien corriente se vuelva más inteligente,más individual,más consciente,y deje de formar parte de la psicología de la masa.
Hay muchas personas estúpidas.
Tienen un gran poder de su parte,el poder de la violencia...y lo muestran siempre que es necesario.
OSHO

martes, 15 de abril de 2014

Soy descendiente directo del patriarcado que cuenta mentiras.

No tengo respeto por la justicia.
Mutilo sin asesinar.
Rompo corazones y arruino vidas.
Soy astuto y malicioso y acumulo fuerza con la edad.
Cuanto más soy citado, más me creen.
Mis victimas están indefensas.
No pueden protegerse contra mí porque no tengo ni nombre ni rostro.
Localizarme es imposible.
Cuanto más lo intentas, más esquivo soy.
Soy amigo de nadie.
Una vez que mancho una reputación, ya no hay recuperación.
Derribo Personas y destruyo Espacios, Amistades y todo lo que se me cruce.
Arruino carreras y causo noches de insomnio, angustia, e indigestión.
Hago que personas inocentes lloren sobre sus almohadas.
Aparezco en los titulares y provoco dolores de cabeza.
Incluso mi nombre sisea.
Me llaman Chisme.
Antes de que repitas una historia, pregúntate a ti mismo-a:
¿le presto oídos?
¿Es verdad?
¿Es inofensivo?
¿Es necesario?
Si no lo es, ¿por qué repetirlo?

sábado, 29 de marzo de 2014

Vigila tus pensamientos se convertirán en palabras, vigila tus palabras se convertirán en actos, vigila tus actos se convertirán en hábitos, vigila tus hábitos se convertirán en tu carácter y vigila tu carácter se convertirá en tu destino.