Y por fin.... llegó el momento que tanto esperaba..
Un poco de tranquilidad, simplemente desconectar con el mundo, evadirme y centrarme unicamente en mí.
Sonará un poco egoista, pero a veces es bueno, ya que me paso todo el tiempo pensando en los demás..
Empecé a calentar el agua, mientras me quitaba la ropa.
Metí un pie, uhmmmm!!! super caliente, me tumbé y me sumergí en el agua, no se escuchaba nada....
N- A- D- A.
Solo el chapoteo del agua que tanto me gusta crear con mis dedos.
Empecé a balancear el agua, de un lado a otro. Imaginé por un momento que estaba en el mar... Como aquella vez, flotando desnuda y mirando a las estrellas y de acompañante a una conocida de 5 minutos.
Es una sensación extraña, pero relajada y muy confortable.
Introducí los dedos en mis cabellos alborotados por el agua, y salí a respirar.
De repente la voz de un niño, me hizo despertar de mi sueño.
Era el vecino que estaba chillando a voces con su madre. " La hora del pijama "
Reí, y comencé a recordar mi niñez... Cuando mi padre me leía un cuanto para dormir... Me hizo sentir mayor . Esta vez me sumergí en mis recuerdos de niñez, y me quedé un rato divagando en mi mente.
Empecé a notar que el agua se estaba enfriando, me enjaboné todo el cuerpo y sentí la espuma... su textura, su ruido cuando se empieza a deshacer... No prestaba atención a esas pequeñas cosas que tanto me gustan, porque siempre estoy con las prisas... pero hoy, hoy podría tirarme horas en el baño. No tengo prisa, me hace falta tiempo para disfrutar de mí ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario