sábado, 5 de mayo de 2012


Vivimos en un mundo, donde la forma de vestir se valora más que la de pensar.
En un mundo donde perder el iPhone es más dramático que perder la virginidad.
En un mundo en el que un hombre que asesina a otro hombre puede llegar a ser un héroe, y en cambio, un hombre que ama a otro hombre se le puede tachar de enfermo sexual. ¡Basta de tantas ineptitudes! de pensar en los actos ajenos, en tachar a los demás por ser diferentes, o tacharlos por ser todos iguales, vivimos en un mundo en el que no importa el quién ni el donde, sino nosotros, el ahora, el principio del fin de nuestra era depende de nosotros, comenzando desde nosotros mismos..

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