jueves, 20 de septiembre de 2012

Escrito por Regina Brett, 90 años, de "The Plain Dealer", Cleveland, Ohio

"Para celebrar la llegada a mi edad avanzada , una vez escribí las 45 lecciones que la vida me ha enseñado."


1. La vida no es justa, pero aún así es buena.
2. Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.
3. La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Manténte en contacto.
5. Liquida tus tarjetas de crédito cada mes.
6. No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de cuerdo.
7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
8. Está bien si te enojas con Dios. El lo puede soportar.
9. Ahorra para el retiro comenzando con tu primer cheque de nómina.
10. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
11. Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
12. Está bien permitir que tus niños te vean llorar.
13. No compares tu vida con otros. No tienes ni idea de lo que se trata su travesía.
14. Si una relación tiene que ser secreta, no debes estar en ella.
15. Todo puede cambiar en un parpadear de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.
16. Respira profundamente. Esto calma la mente.
17. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o gozoso.
18. Si algo no te mata, en realidad te hace más fuerte.
19. Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda depende de tí y de nadie más.
20. Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
21. Enciende las velitas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.
22. Prepárate de más, y depués sigue la corriente.
23. Sé excéntrico ahora. No te esperes a ser viejo para usar el morado.
24. El órgano sexual más importante es el cerebro.
25. Nadie está a cargo de tu felicidad, más que tú.
26. Enmarca todo llamado "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
27. Siempre elige vida.
28. Perdónale todo a todos.
29. Lo que las otras personas piensen de ti no te incumbe.
30. El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
31. Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
32. No te tomes todo tan en serio. Nadie más lo hace.
33. Cree en los milagros.
34. Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.
35. No audites la vida. Sólo llega y aprovéchala al máximo hoy.
36. Llegar a viejo es mejor que la alternativa--- morir joven.
37. Tus niños sólo tienen una niñez.
38. Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.
39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
40. Si todos apiláramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, rápido arrebataríamos de regreso los nuestros.
41. La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
42. Lo mejor está aún por llegar.
43. No importa cómo te sientas... párate, arréglate y preséntate.
44. Cede.
45. La vida no está envuelta con un lazo, pero sigue siendo un regalo. 

Falta una que se la acabo de oír a mi hijo de 21 años.... El vaso siempre está lleno...mitad de líquido y mitad de aire!

miércoles, 19 de septiembre de 2012

En el transcurso de nuestras vidas, las penas, las desilusiones, los desamores, la tristeza y la soledad, son hechos que nos acompañan más que los momentos de felicidad. Y cuando vivimos esos hechos tan amargos es cuando nos desesperamos y pensamos que lo mejor sería morir. Sin embargo, todos los pequeños momentos de felicidad que nos ha otorgado la vida valen la pena en gran manera, y vivir esos momentos intesamente, saborear esa felicidad momentánea y retenerla en lo más profundo de nuestro ser, para cuando la desesperación nos llegue al alma podamos tomar del baúl de los buenos momentos y así aferrarnos a esos buenos tiempos y tener en cuenta que la desesperación que sufrimos hoy se extinguirá al terminar el día.



lunes, 17 de septiembre de 2012

Bueno... pues ya estoy instalada por completo.
Aun que hemos vuelto a tener problemas con el piso... Estaba HASTA ARRIBA DE MIERDA
Nos tiramos unos 4 días limpiando, haciendo agujeros, haciendo la compra en común, la mía...
pero ya puedo estar sola en mi cuarto... por fiiiiiiiiiiin !! y vaya pedazo de cuarto...
Fin de semana tremendo, mis colegas de aquí me hicieron una fiesta de bienvenida, son estupendos :)


Preveo un buen comienzo...

martes, 11 de septiembre de 2012

A MADRID !! :))

He estado unos meses muy jodida, muchos problemas con el piso de Madrid y todo lo que acarrea... Y estoy a unas horas de irme por fín ....  Muchas ganas de empezar muchas cosas, nueva gente, nuevas profesoras, nuevos compañeros de piso... todo ... y sobre todo de APRENDER !!!

domingo, 9 de septiembre de 2012


Regalos para el maharajá.


—Mira, Demián, sería fantástico que le llevaras los apuntes a tu amigo, sería ideal que además sintieras placer al hacerlo, sería razonable que lo hicieras sin emoción alguna, pero ¿sintiendo bronca?... Yo no creo que Juan pueda aprobar esa materia estudiando por esos apuntes!
—¿Eso qué tiene que ver?
—Nada, es una broma, pensaba en las “malas ondas” como dicen ustedes.
—No sé qué hinchas tanto, si yo ya dije que los iba a llevar.
—Hincho para que sepas cómo llegas a estas situaciones. ¿Te cuento un cuento?
Una vez un maharajá, que tenía fama de ser muy sabio, cumplía 100 años. El acontecimiento fue recibido con gran alegría, ya que todos querían mucho al gobernante. En el palacio se organizó una gran fiesta para esa noche y se invitaron a poderosos señores del reino y de otros países.
El día llegó y una montaña de regalos se amontonó en la entrada del salón, donde el maharajá iba a saludar a sus invitados.
Durante la cena, el maharajá pidió a sus sirvientes que separaran los regalos en dos grupos: los que tenían remitente y los que no se sabía quién los había enviado.
A los postres, el rey mandó traer todos los regalos en sus dos montañas. Una de cientos de grandes y costosos regalos y otra más pequeña, de una decena de presentes.
El maharajá comenzó a tomar regalo por regalo de la primera montaña y fue llamando a los que habíanenviado los regalos. A cada uno lo hacía subir al trono y le decía:
—Te agradezco tu regalo, te lo devuelvo y estamos como antes –y le devolvía el regalo, no importaba cuál fuera..Cuando terminó con esa pila, se acercó a la otra montaña de regalos y dijo:
—Estos regalos no tienen remitente. A estos sí los voy a aceptar, porque estos no me obligan y a mi edad, no es bueno contraer deudas.
—Cada vez que recibes algo, Demián, puede estar en tu ánimo o en el del otro, transformar este dar en una deuda. Si fuera así, sería mejor no recibir nada.
Pero si eres capaz de dar sin esperar pagos y de recibir sin sentir obligaciones, entonces puedes dar o no, recibir o no, pero nunca más quedarás endeudado. Y lo más importante, nunca más nadie dejará de pagarte lo que te debe, porque nunca más nadie te deberá nada.
Cuando Jorge terminó de hablar, la bronca había desaparecido.
Me di cuenta de que no tenía obligación de llevarle los apuntes.
Me di cuenta de que lo que él me había ayudado, fue hecho con sus ganas. Y aún más: si lo había hecho como una manera de dejarme deudor, era un turro y entonces yo no quería hacerle favores.
No debía pues nada y podía hacer lo que quisiera.
Así que le di un beso a Jorge y me fui a llevarle los apuntes a Juan.

                                                                                                 -JORGE BUCAY-.