miércoles, 30 de mayo de 2012

Si presionas una herida en proceso de curación lo lógico es que se vuelva a abrir. Lo más lógico es que comience a volver a derramar sangre, que se abra de par en par, que notes como en ese espacio casi cerrado vuelva a entrar aire, que sientas cómo vuelven a separarse los diminutos trozos de carne que ya parecían casi haberse terminado de coser, y por consiguiente, que haya que volver a empaparla de fármacos... 
Por muy estúpido que suene, mi teoría es que nos gusta reabrir las heridas y soportar las consecuencias porque nos negamos a asimilar que todo vaya a acabarse. Nos negamos a admitir que una vez que la carne se cierre nunca más volverá a reabrirse a no ser que sea con otra herida. Una herida distinta.

martes, 15 de mayo de 2012

lunes, 14 de mayo de 2012

“La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo sólo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos”.
( El club de los poetas muertos )

sábado, 5 de mayo de 2012


Vivimos en un mundo, donde la forma de vestir se valora más que la de pensar.
En un mundo donde perder el iPhone es más dramático que perder la virginidad.
En un mundo en el que un hombre que asesina a otro hombre puede llegar a ser un héroe, y en cambio, un hombre que ama a otro hombre se le puede tachar de enfermo sexual. ¡Basta de tantas ineptitudes! de pensar en los actos ajenos, en tachar a los demás por ser diferentes, o tacharlos por ser todos iguales, vivimos en un mundo en el que no importa el quién ni el donde, sino nosotros, el ahora, el principio del fin de nuestra era depende de nosotros, comenzando desde nosotros mismos..